El cáncer ha afectado las vidas de alguien a quien queremos, y no es una enfermedad exclusiva de los adultos.  Es alarmante ver cómo crece la tendencia de niños con cáncer.  En nuestra planta de Mann+Hummel Venezuela, estamos haciendo algo para ayudar a los niños que sufren esta enfermedad.

childhood cancers

Dos de nuestras jóvenes Ingenieros, Mailliw Mogollon y Nataly Castillo decidieron donar su cabello con el fin de ayudar a estas “pequeñas princesas” quienes han perdido su cabello debido a tratamientos de cáncer.  Para los pacientes de cáncer, cada hebra de cabello que cae es un recordatorio de que se está sometido a un tratamiento intenso y que se está librando una batalla por la vida. Mientras que para los pacientes de cáncer la ausencia de cabello pasa a ser motivo de depresión, les disminuye el ánimo y se les dificulta la cura de esta enfermedad.

Two of our young Engineers decided to donate their hairMailliw Mogollon relató  que un día leyó un artículo donde decía que a las niñas con cáncer (pequeñas princesas) les afectaba mucho en su autoestima y decidió aportar su granito de esperanza donando su cabello. Hizo contacto con la Fundación de Niños con cáncer sabiendo que ésta sencilla acción llevaría alegría a una personita.  Mailliw tuvo que esperar a que el cabello le creciera más de 20 cms. (8”), lo cual es el largo mínimo para la donación.  Hizo una clineja, lo cortó y lo empacó cuidadosa y amorosamente y lo entregó a la Fundación. Una peluca requiere 5 kgs. (11 libras) de cabello, razón por la cual es tan importante que la gente tome esta iniciativa. Luchar contra el cáncer nunca es fácil, pero aminorar el dolor y mejorar el estado anímico de una niña es una experiencia de máxima satisfacción. Mailliw nos recuerda:  “Atrévanse a donar su cabello y aportar este granito de esperanza.  Recuerden que su cabello volverá a crecer….”

 

young Engineers decided to donate their hairNataly Castillo estaba orgullosa de su cabello largo y se sentía muy bien usándolo así, hasta que el cáncer de mama tocó a un familiar muy cercano.  Perder a su tía en menos de 5 años fue el detonante en la vida de Nataly.  Tomó mayor consciencia de la realidad de nuestra existencia y decidió que ella debía ayudar a otros en esta batalla tan difícil que es vencer al cáncer.  “Por algún tiempo me pregunté cómo podía ayudar e hice contacto con FUNCAMAMA (Fundación de Cáncer de Mama)”, indica Nataly, “Tomé conciencia del efecto que podemos tener en otra persona y lo importante que es ayudar a otros.” Nataly trenzó su cabello, cortó 34 cms (13”) y lo donó.  Hoy día lleva su cabello corto y está muy orgullosa de su gran donativo.  Se siente maravillosamente bien por haber ayudado a otros.  Nataly alienta todas las buenas acciones.  “La Fe y la esperanza nunca deben morir.  Si cortar mi cabello ayuda a estas guerreras, yo lo volvería a hacer gustosamente “.