Mi nombre es Francisco López y trabajo en el área de Finanzas de la planta de MANN HUMMEL en Ramos Arizpe, Coahuila, México. En concreto estoy en el Centro de Distribución. Empecé a trabajar aquí en octubre de 2008, por medio de un outsourcing, y ya como parte de la compañía desde octubre de 2011.

Hoy quiero hablar de un proyecto muy especial en el que he participado. Fue hace poco más de un año cuando mi hijo me habló de un proyecto que iba a realizar con su escuela: la construcción de un coche de carreras para participar en una competencia en Gorman, California, Estados Unidos. Tenían la idea y la ilusión, pero necesitaban patrocinadores y estaban buscando apoyo en varias empresas de la localidad. El proyecto me gustó mucho y me dirigí al personal de la planta de MANN+HUMMEL para explicarles en qué consistía éste con la idea de ayudarlos con un patrocinio. Hablé con el gerente de la planta, la responsable de recursos humanos, y Controller, y a todos les gustó la idea de patrocinar el proyecto.

MANN+HUMMEL Mexcio sponsoring

La recompensa tras el esfuerzo

La construcción del coche de carreras se desarrolló entre 7 y 8 meses, y en ella participaron diez estudiantes de entre 18 y 23 años junto a tres personas de su escuela que los estuvieron asesorando. Trabajaron muy duro hasta pocos días antes del evento, pues debían tener en cuenta las especificaciones de los materiales y la complejidad del vehículo que estaban construyendo. A pesar de algunos problemas técnicos, consiguieron que estuviera preparado a tiempo para la competencia. El logotipo de MANN+HUMMEL estuvo impreso en la carrocería.

Nos sentimos muy orgullosos de haber ayudado a que este proyecto saliera adelante, los chicos son buenos estudiantes y al apoyarlos para que mejoren sus conocimientos estamos ayudando también al desarrollo de la localidad. Estos jóvenes entusiastas y emprendedores son nuestro futuro.

 

 

Un paso para mejorar nuestra comunidad

Este no es el único proyecto en el que ha participado nuestra empresa. Siempre hemos tratado de apoyar a las personas que se nos han acercado y hemos patrocinado también carreras de 10 km para asociaciones que ayudan a personas con discapacidad visual, y también hemos colaborado con asociaciones privadas para personas de escasos recursos, etc. Me gusta involucrarme en este tipo de proyectos no sólo por mi propio crecimiento personal, también porque siento que mi trabajo ayuda a la gente y que participo en el crecimiento de mi comunidad.

Pienso que tenemos un deber para nuestra comunidad como parte que somos de una sociedad cambiante. Tenemos la capacidad de ayudar y apoyar de diferente manera a personas que tienen el espíritu y las ideas para salir adelante, pero que no cuentan con los recursos para lograrlo, y ahí es donde entramos nosotros. Podemos ayudar a esas personas a cumplir sus sueños; no hablo sólo de los estudiantes, también me refiero a personas con escasos recursos o asociaciones que se dedican a ayudar a los más vulnerables. Estos son los valores que me inculcaron cuando era un niño y los que quiero inculcar a mis hijos.

Todos sabemos la importancia que tienen los valores en nuestra sociedad. En la actualidad parece que se han perdido porque la tecnología nos ha rebasado por completo, pero está en nuestra mano que no se pierdan, y la mejor forma de inculcárselos a nuestros hijos es dando ejemplo. Estos proyectos en los que participo son una buena forma de que ellos vean la importancia que tiene para nuestra comunidad apoyar a los demás.